En las zonas rurales, el acceso es el insumo más escaso. Llevamos orientación agronómica confiable al teléfono de cada agricultor — por teléfono o WhatsApp.

Orientación sobre semilla, nutrientes, riego y plagas, adaptada al cultivo, la zona y el momento de la campaña. El contenido público no es una prescripción agronómica personalizada.
Por teléfono o WhatsApp, sin apps nuevas ni cuentas. El productor usa el dispositivo que ya tiene. El acceso al servicio requiere un acuerdo separado y autorización expresa.
Conocimiento curado y validado por el equipo técnico. Cuando la IA no sabe, lo dice. Cuando se necesita un técnico, lo indica.
Cobertura para asociaciones de productores, agroexportadoras, municipios y demás organizaciones del sector agro, sin que la distancia o el horario de oficina sean la barrera.
Están en artículos científicos, en protocolos técnicos, en los cuadernos de los extensionistas y en la experiencia de agricultores que han vivido decenas de cosechas. Pero gran parte de ese conocimiento nunca llega a quienes más lo necesitan, en el momento y la forma en que realmente puede cambiar una decisión.
Palta Hass y Fuerte está disponible bajo acuerdo. Maíz Amarillo Duro y Café Arábica están en preparación. El acceso al producto requiere un contrato escrito y autorización expresa.
El BID, la FAO y organizaciones líderes del sector agro ya documentaron qué funciona y qué no. Durante años, instituciones públicas, investigadores y organizaciones de productores han probado nuevas formas de llevar conocimiento al campo. De esas experiencias surgen tres principios: la asistencia debe poder escalar, la información debe adaptarse al contexto local y la confianza convierte una recomendación en acción. Terratek Labs se construye sobre esa base.
La asistencia técnica finca por finca es costosa y lenta. En la mayoría de los países hay aproximadamente un extensionista por cada 1,000 a 2,000 productores; en algunos territorios la brecha es todavía mayor. Ningún extensionista puede dominar al mismo tiempo todos los cultivos, suelos, plagas, climas y mercados del territorio que cubre.
Una respuesta puede ser técnicamente correcta y aun así resultar inútil —o incluso riesgosa— si no considera el cultivo, el suelo, el clima, los insumos disponibles, el idioma y el momento de la campaña. IFPRI y World Bank coinciden en que la utilidad en campo también depende de la relevancia, la facilidad de uso y la confianza.
Un estudio de terceros documentó que, en un proyecto del BID en Perú, 102 productores recibieron recomendaciones por WhatsApp co-diseñadas con técnicos locales: 67% respondió y 70% manifestó intención de aplicarlas. Los mensajes demasiado técnicos o sin una institución reconocible generaban confusión. El canal ayudó; el respaldo humano e institucional hizo creíble la recomendación.